La Corte Suprema de Justicia de Colombia destapó una nueva y grave denuncia de corrupción que involucra a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y a varios congresistas que habrían recibido sobornos para avalar créditos públicos.

Según reveló Pulzo, la presunta red operaba bajo un esquema en el que funcionarios de la entidad coordinaban pagos irregulares a parlamentarios a cambio de apoyo en votaciones relacionadas con la aprobación de créditos de deuda pública.

La UNGRD, entidad adscrita a la Presidencia de la República, es una de las instituciones con mayor presupuesto de ejecución en Colombia y ha estado en el centro de investigaciones previas por manejo de recursos en emergencias.

La revelación generó reacciones de rechazo en distintas bancadas del Congreso, y varios legisladores llamaron a las autoridades a acelerar las investigaciones y a garantizar que los responsables enfrenten las consecuencias legales.

El escándalo se suma a las investigaciones por intercambio de votos y la captura de la representante Karen Manrique, configurando una semana especialmente turbulenta para el poder legislativo colombiano.